Cómo pedir un crédito puede ayudarte a salir de las deudas

A muchos lectores les sorprenderá saber que pedir un crédito puede ayudarles a salir de las deudas. Sin embargo, queremos dejar claro que en este caso, nunca debe tratarse de un crédito rápido. A continuación, te explicamos qué tipo de financiación puede ayudarte.

La base de que endeudarte te sirva para salir de las deudas siempre parte de que el nuevo crédito debe tener unos intereses menores que el anterior. Si esto se cumple, generalmente será buena idea pedir un crédito y devolver con él el otro crédito más caro que ya tenías.

Para conseguir créditos más baratos, puedes hacer lo siguiente:

1 Conseguir un avalista

Si acudes a una entidad financiera con el apoyo de un avalista, los intereses que tengas que pagar serán menos, porque ellos tendrán una mayor seguridad de que van a cobrar su dinero cuando llegue el momento.

2 Poner una garantía

Una hipoteca o un bien que tenga suficiente valor pueden servirte para disfrutar de unos intereses más bajos. Con una garantía, la entidad financiera sabe que si no pagas, podrá quedarse con el bien en garantía y venderlo después para recuperar su dinero, de modo que sus riesgos son mucho menores que en un crédito sin garantía.

3 Ampliar el plazo

Es cierto que ampliar el plazo, supone pagar más intereses en total, pero también supone reducir la cuota mensual a devolver de modo que los pagos te sean más cómodos y no tengas problemas de liquidez mientras estés pagando el crédito.

4 Hacer una devolución anticipada parcial

No siempre está permitido, pero si lo está aunque tengas que pagar una pequeña comisión ahorrarás dinero en intereses en el largo plazo y reducirás o bien la cantidad mensual a pagar o bien el plazo del crédito.

Pero no te sirve un crédito rápido

Los créditos rápidos online, sirven para pagarse caprichos de consumo, necesidades de dinero urgente, pagar multas de forma anticipada, etc. Pero no valen para lo que estamos hablando aquí. Y la razón es muy sencilla. Difícilmente encontrarás un crédito rápido que reduzca los intereses que estás pagando ahora.

Así que si tienes una urgencia, por rápido que necesites el dinero, es mejor que te abstengas de este tipo de servicio.

Deberás contratar un crédito con una entidad financiera tradicional, pasar sus controles de liquidez y esperar varios días. Sabemos que es duro, pero de nuevo, la base es pagar cada vez menos, no más.

El único caso en que te podrían servir, es en un momento en que necesites el dinero mientras tramites el crédito más barato y puedas aprovecharte de las promociones de créditos gratis que tienen algunos prestamistas. Incluso en este caso, no parece muy recomendable, porque si al final no te concediesen el otro crédito, tendrías que devolver el crédito rápido y si no lo haces, aunque no se hayan devengado intereses gracias a la promoción, se generarían los costes asociados al impago.

Así que lo mejor es tener paciencia y siempre optar por los productos más baratos. Los créditos rápidos deben dejarse para necesidades muy específicas.