Mejora el paro, pero no igual para todos

El paro en España está mejorando de manera importancia en gran medida gracias a la recuperación económica global que hemos vivido tras la crisis. Sin embargo, parece que el empleo ha sido reticente a mejorar o no lo ha hecho tanto como hubiera sido deseable con las buenas cifras de recuperación económica que hemos visto en los últimos años.

Lo cierto es que España, por mucho que el paro haya mejorado, sigue teniendo en este apartado un importante punto débil, que se fortalece según viajamos al sur de la península. Mientras que en países como Alemania y Estados Unidos anuncian cifras de paro que rondan el 6% y menos del 5% respectivamente, en España todas las regiones superan el 11%.

Aquellas que lo hacen pueden sentirse afortunadas, porque comunidades autónomas como Andalucía y Extremadura superan el 25% de paro, lo cual es una auténtica barbaridad para una economía que en principio actualmente está en un estado saludable.

Por supuesto estas cifras no contemplan una importante proporción de trabajadores que realizan su labor en la llamada economía sumergida, pero sea trabajando en la misma o sea en el paro, el hecho es que hay una gran cantidad de personas que en España tienen unos ingresos inestables o difícilmente demostrables.

Por lo general, los salarios de la economía sumergida tampoco son muy altos. Esto lleva a las familias a gastar prácticamente todo lo que ganan, sino poder ahorrar demasiad. De esta forma, cuando ocurre algún imprevisto y se necesita dinero rápido las opciones son muy limitadas. El ahorro está descartado, porque directamente no ha sido posible. Conseguir un crédito en el banco es difícil, porque no se dispone de una nómina. Así que o bien se opta por acudir al círculo social de familiares y amigos, lo que no siempre es recomendable porque en caso de problemas, puede dejar al individuo aislado socialmente, o bien a compañías de crédito que sean menos exigentes que los bancos, ya que estos últimos difícilmente van a financiar a una persona que no disponga de una nómina.

Si es tu caso, te recomendamos que nos dejes ayudarte a encontrar opciones de financiación. Introduce los datos básicos del préstamo que necesitas en nuestro formulario y en muy poco tiempo encontraremos a un prestamista dispuesto a concederte el crédito. Será él mismo quien te escriba directamente con una propuesta, que tú podrás aceptar o rechazar libremente y sin ningún coste de tu parte.

Por tanto, estar en el paro no significa no tener acceso a financiación. Si tienes ingresos regulares que pueden provenir de una pensión o la propia prestación de desempleo, lo más probable es que haya varios prestamistas dispuestos a trabajar contigo.

Tras haber comprobado las condiciones del préstamo y antes de dar el paso final, te recomendamos que eches un vistazo a nuestro post sobre consejos útiles para pedir un crédito. Leerlo te ayudará a tomar una decisión más prudente y te ayudará a no tener problemas de deuda en el futuro.